domingo, 22 de mayo de 2011

Votar o no votar

Hoy 22 de Mayo de 2011, como todos sabemos, es el día que todos los españoles tenemos el derecho de elegir, mediante el voto, a las personas que nos van a representar durante 4 años en nuestra ciudad y comunidad.


Los años anteriores en los que he podido votar he tenido siempre muchas ganas de ejercer mi derecho y tenía clarísimo a quien quería votar, pero estas ultimas elecciones todo a cambiado. ¿Porqué ha cambiado? Es una pregunta muy fácil de responder. Gracias a mis padres tengo unos estudios superiores, cursos de especialización, practicas en empresas, etc, etc, etc y llevo más de un año en el paro. He estado 3 años de becaría y un año y medio trabajando en una empresa privada de la cual no me renovaron el contrato ya que me tenían que hacer un contrato en condiciones. De todos los lugares en los que he trabajado se han quedado con las ganas de que me quedara indefinida y es más por ello tengo varias cartas de recomendación con las mejores palabras hacia mí y hacia mi trabajo. He envidado muchísimos currículum tantos que ya he perdido la cuenta de cuantos envío en un mes y estoy aun esperando a que me llamen de la primera entrevista. Y ya no quiero hablar de esas maravillosas becas de mierda que saca la junta de comunidades para los enchufadillos de turno de las cuales el año pasado me excluyeron por tener más estudios de los requeridos.
Con lo cual la única opción que me queda son las oposiciones, esas oposiciones que o están congeladas o sacan 4 plazas para toda la comunidad y encima son de consolidación.

Y ahora me pregunto yo ¿Y a los jóvenes cuándo nos toca trabajar? ¿Cuándo se solucionara esta situación? ¿quién lo va a solucionar?.
En la situación en la que estoy no puedo evolucionar, independizarme, casarme y cuanto menos tener familia ya que si no me puedo mantener yo como voy a mantener a un niño.

Estos días veo el movimiento 15M y me siento identificada con todo lo que dicen, esto tenia que pasar antes o después ya que se necesita un cambio urgente por parte de las entidades tanto públicas como privadas en cuando al futuro/presente de la juventud de este país. Que se conciencien de que somos la generación más preparada pero los que más paro sufrimos y los que más años vamos a tener que cotizar para poder tener una vejez digna.

Para quien le interese si, si que he ejercido mi derecho a voto pero no por estar convencida de que algo va a cambiar (muy en el fondo deseo que algo cambie para bien) si no pensando históricamente en lo mucho que ha tenido que luchar la gente para que yo hoy pueda votar libremente.


Sentimiento de tristeza y un poquito de esperanza.

domingo, 8 de mayo de 2011

Mi lugar favorito

Todos tenemos un lugar donde nos sentimos tranquilos, felices relajados y además somos nosotros mismos. Eso me pasa a mi en mi huerta.

Se puede denominar de muchas formas, parcela, casa de campo, terreno, etc pero en mi familia siempre se ha llamado LA HUERTA.
La huerta es el único lugar donde puede pasar de todo, donde, como decía el primo Bauti “aquí to el que viene come”, lugar de encuentro, celebración, diversión y risas, además de tranquilidad y buena comida.
Tan pronto podemos estar 4 cenando al fresquito del verano como 20 al calor de la chimenea y de la estufa.

La huerta es especial.
En 1944 mis bisabuelos compraron un terreno con los pocos ahorros que tenían de trabajar toda su vida de añagueros para los señoritos de las grandes fincas.
Poco a poco con sus manos construyeron la casa de labranza a la misma vez que trabajaban la tierra para no perder el tiempo de siembra.
En esa casa vivían y trabajaban todos, lo compartían absolutamente todo y nunca riñeron por nada.
En 1980 mi abuelo y su hermana decidieron repartir la casa y las tierras entre sus hijos y fue cuando empezaron los dimes y diretes llegando al punto de llegar a estar sin agua y sin luz por un caradura que ahora se tiene que estar acordando de lo bien que lo hizo todo.
Después de mucho pelear y muchos papeles (4 años exactamente), se constituyo la comunidad Los Picos formada por 4 de los 5 miembros de la casa, dejando fuera al caradura y así conseguir hacer un sondeo y volver a tener luz.
Hace unos años decidimos reformar nuestra casa, ponerla bonita para poder disfrutar de ella con todo aquel que quiera visitarnos ya que siempre esta la puerta abierta para las personas buenas.
Así es mi lugar favorito y allí me podréis encontrar disfrutando de los míos

Sentimiento de felicidad

domingo, 1 de mayo de 2011

La Semana santa, semana de pasión, sentimientos y tradiciones II

Ya se que llevo unas semana de retraso, pero más vale tarde que nunca.
Hoy toca hablar de tradiciones culinarias en semana santa.
Desde que tengo memoria, recuerdo a mi madre y a mi tía Matilde, pocos días antes de martes santo, preparar los ingredientes y los cacharicos para hacer los dulces típicos de esas fechas, panetes o también llamados rellenos dulces, flores, rollos, buñuelos, torrijas, etc.

Yo estaba deseando que llegara ese día para meterme en la cocina con ellas ya que siempre me ha gustado meter la mano en todo lo que fuera masa y toquetear o guarrear como dice mi madre.
Aun recuerdo el olor a cazalla de los rollos fritos y como la tía Matilde se mojaba las manos en aceite para coger un pellizco de masa y darle forma de rollo antes de meterlo en la sartén a freírlo. Una vez fritos era yo la que los pasaba por el azúcar.
Siempre terminaba quemándome por querer comerme algún rollo antes de tiempo.
Al terminar los rollos empezaban con los rellenos dulces, con su canela, azúcar tostada, naranja, etc.
Mientras hervían los rellenos se hacían los buñuelos ya aveces se hacían flores, pero pocas veces porque la experta era la tía María que vivía enfrente y nos traía algunas.
El jueves y viernes santo eran los días de guardar la vigilia y comer potaje de Semana Santa, tortilla de patatas, empanadillas, moje, bacalao, etc.
Ya han pasado muchos años de esos recuerdos pero mi madre sigue manteniendo esa buena tradición y yo ayudándole en lo que puedo o me deja.
Ahora no hacemos rollos porque el panadero los hace muy buenos pero los panetes, flores y torrijas no pueden faltar y sobretodo repartimos los dulces entre la familia que por las razones que sean no hacen pero si que les gusta comerlos.
El tiempo pasa, las tradiciones cambian pero estos días siempre tengo en mi corazón a mucha gente ligada, por unas razones o por otras, a los dulces de Semana Santa.

Sentimiento de nostalgia.